Trinity: la primera prueba nuclear del 16 de julio de 1945
16/07/2025
Trinity: la primera prueba nuclear del 16 de julio de 1945
16 de julio de 2025
El 16 de julio de 1945, a las 5:30 de la mañana, estalló en el desierto de Nuevo México el primer artefacto nuclear de la historia. La prueba se llamó Trinity. Era una bomba de plutonio de diseño por implosión, apodada «Gadget», colocada en lo alto de una torre. En esta entrada de Retrociencia repasamos cómo se preparó la prueba y qué contaron quienes la vieron, según la historia oficial del Departamento de Energía de Estados Unidos.
Por qué se hizo la prueba
Hasta que se probara la bomba atómica, dice la fuente, seguiría la duda sobre su eficacia. Nadie había visto una explosión nuclear y las estimaciones de la energía liberada variaban mucho. Algunos científicos de Los Alamos dudaban en privado de que funcionara. Solo había uranio de calidad militar para una bomba y se confiaba en su diseño de cañón, de modo que el 14 de julio de 1945 casi todo el uranio de la bomba «Little Boy» emprendió viaje hacia el Pacífico sin haberse probado nunca. En cambio, la bomba de plutonio sí necesitaba una prueba, tanto para confirmar su novedoso diseño de implosión como para recoger datos sobre las explosiones nucleares.
El lugar y los preparativos
Robert Oppenheimer eligió el nombre «Trinity», inspirado en los poemas de John Donne. El sitio era un rincón remoto del campo de bombardeo de Alamogordo conocido como la «Jornada del Muerto», a 210 millas (unos 340 kilómetros) al sur de Los Alamos. La instrumentación se probó el 7 de mayo con una gran explosión de explosivos convencionales y los preparativos estaban completos a comienzos de julio. Tres búnkeres de observación, a 10.000 yardas al norte, oeste y sur de la torre de disparo, medirían la simetría de la implosión y la energía liberada. El Ejército estaba listo para evacuar a la población de los alrededores por si el viento no llevaba la radiactividad hacia la alta atmósfera.
El 12 de julio el núcleo de plutonio se llevó a la zona de pruebas. El 13 se montó el «Gadget» en una casa de rancho, y a las 17:00 del día 15 estaba ensamblado y subido a la torre de 100 pies (30 metros). Los responsables llegaron al lugar bajo una lluvia torrencial.
La mañana del 16 de julio
Groves y Oppenheimer debatieron qué hacer si el tiempo no mejoraba para la hora prevista, las 4:00. A las 3:30 retrasaron la prueba a las 5:30. A las 4:00 dejó de llover. Mientras esperaban, Enrico Fermi ofrecía apuestas sobre si la bomba incendiaría la atmósfera y, en ese caso, si solo destruiría Nuevo México o el mundo entero. Oppenheimer había apostado diez dólares con George Kistiakowsky a que la bomba no funcionaría.
A las 5:30 el artefacto explotó sobre el desierto, vaporizó la torre y convirtió en arena verde el asfalto de su base. Segundos después llegó una onda expansiva y un calor intenso. La fuente cuenta que las reacciones más comunes fueron sorpresa, alegría y alivio. Hans Bethe, que miraba directamente la explosión, quedó ciego casi medio minuto. Kistiakowsky, a más de cinco millas, cayó al suelo por la onda.
La estimación de Fermi y la medida final
Fermi había calculado cuánto desplazaría la onda expansiva unos trozos de papel. Unos 40 segundos después de la explosión los soltó al viento y, por su desviación, estimó que la prueba había liberado energía equivalente a 10.000 toneladas de TNT. El resultado calculado finalmente fue de 21.000 toneladas (21 kilotones), más del doble de la estimación de Fermi y cuatro veces lo que preveían la mayoría en Los Alamos.
Las reflexiones posteriores
Tras la euforia llegaron reflexiones más sobrias. Kenneth Bainbridge, director de la prueba, la llamó «un espectáculo repugnante e imponente». Oppenheimer escribió más tarde que la experiencia le recordó la leyenda de Prometeo, y también recordó una línea del Bhagavad-Gita: «Ahora me he convertido en la Muerte, destructora de mundos». La fuente añade que el poder destructivo de las armas atómicas y los usos que se les darían atormentó a muchos científicos del Proyecto Manhattan durante el resto de sus vidas.
Lo que vino después
Con el éxito de Trinity quedaron disponibles los dos tipos de bomba. La de uranio se lanzó sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945 y la de plutonio sobre Nagasaki el 9 de agosto. En pocos días, Japón ofreció rendirse.
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Fuentes
- Departamento de Energía de EE. UU., Oficina de Información Científica y Técnica (OSTI), «Manhattan Project: The Trinity Test, July 16, 1945», adaptado de F. G. Gosling, The Manhattan Project: Making the Atomic Bomb (DOE/MA-0001, 1999).

