Las manos conectan lo que tocamos con lo que comemos y con nuestra boca, nariz y ojos. Si transportan microorganismos capaces de causar una infección, pueden ayudar a que estos pasen de un lugar a otro. Lavarse las manos con agua y jabón permite retirarlos y cortar parte de esa cadena. No hace falta que la suciedad sea visible. Cada 15 de octubre, el Día Mundial del Lavado de Manos recuerda el valor de este gesto cotidiano y algo igual de importante: que todo el mundo pueda hacerlo. [1,5]

Una niña se lava las manos en un lavabo escolar con jabón disponible
Tener agua y jabón al alcance también es prevención. Imagen generada con IA.

La pregunta no es si el lavado vuelve nuestras manos estériles, sino si ayuda a reducir enfermedades. Los estudios muestran que sí, aunque sus resultados necesitan contexto.

QUÉ DICE LA EVIDENCIA

Menos diarrea, y también menos infecciones respiratorias

La relación es especialmente clara en las infecciones intestinales. Bacterias, virus y parásitos presentes en las heces pueden llegar a la boca a través de agua, alimentos o manos contaminadas. Lavarse después de ir al baño o cambiar un pañal, y antes de cocinar o comer, ayuda a interrumpir ese recorrido. [2,5]

Una revisión Cochrane de 2021 reunió 29 ensayos sobre programas para fomentar el lavado de manos. En escuelas y guarderías de países de ingresos altos, nueve ensayos con 4.664 participantes encontraron alrededor de un 30 % menos de episodios de diarrea. La certeza de esa evidencia fue alta. En comunidades de países de ingresos bajos y medios, otros nueve ensayos con 15.950 participantes observaron una reducción de magnitud parecida, con certeza moderada. [2]

Cómo leer ese 30 %. Es una reducción relativa de episodios en los grupos estudiados. No significa que cada lavado quite un 30 % del riesgo personal, ni que todas las diarreas puedan evitarse. Los programas incluían educación y, en algunos casos, entrega de jabón.

Para las infecciones respiratorias agudas, un metaanálisis publicado en The Lancet en 2023 reunió 26 estudios con 161.659 participantes en países de ingresos bajos y medios. Las intervenciones que promovían el lavado con jabón se asociaron con un 17 % menos de infecciones respiratorias agudas respecto a los grupos sin esa intervención. La certeza global fue moderada y los resultados variaron mucho entre estudios. [3]

Una medida útil, no una promesa universal

Ese resultado no demuestra la misma protección frente a cada virus: la reducción de gripe confirmada mediante pruebas no fue concluyente y no hubo comparaciones sobre COVID-19 confirmada. La revisión Cochrane tampoco permitió establecer el efecto a largo plazo de los programas ni su impacto sobre las muertes por diarrea. Son límites de lo estudiado, no una razón para descartar el lavado. [2,3]

En educaina ya hemos hablado de por qué coinciden noticias de brotes muy distintos. También aquí conviene distinguir: una medida de prevención no funciona igual frente a todos los microorganismos.

DEL ESTUDIO AL LAVABO

Jabón normal, atención a toda la mano

Las guías de la OMS y UNICEF de 2025 recomiendan agua y jabón corriente para la higiene de manos en la comunidad. El objetivo es cubrir y frotar bien ambas manos. Los CDC lo resumen en cinco pasos: [4,5]

  1. Mojar las manos con agua limpia corriente, templada o fría, cerrar el grifo y aplicar jabón.
  2. Hacer espuma, también en el dorso, entre los dedos y bajo las uñas.
  3. Frotar durante al menos 20 segundos. No basta con pasar las manos un instante bajo el agua.
  4. Aclarar bien con agua limpia corriente.
  5. Secar con una toalla limpia o un secador de aire.

Los momentos clave importan: antes de preparar alimentos, antes de comer o dar de comer, después de usar el baño o manejar heces, después de toser, estornudar o sonarse, y cuando las manos estén visiblemente sucias. Son los cinco momentos que destacan las guías comunitarias de la OMS y UNICEF; no deben confundirse con los protocolos específicos de los centros sanitarios. [4]

¿Y el gel hidroalcohólico?

Si no hay agua y jabón disponibles, un producto con al menos un 60 % de alcohol puede ser una alternativa cuando las manos no están visiblemente sucias. Hay que cubrir todas las superficies y frotar hasta que se sequen, sin retirar el producto antes. El gel no sustituye al lavado en cualquier circunstancia: funciona peor con suciedad o grasa y no elimina igual todos los microorganismos. [4,6]

El norovirus, causante de gastroenteritis, es un ejemplo práctico. Los CDC recomiendan agua y jabón y advierten de que el gel por sí solo no funciona bien frente a este virus. Lavarse es parte de la prevención, junto con otras medidas de higiene alimentaria y limpieza. [7]

La otra mitad del mensaje: poder hacerlo

Según los datos de 2024 recogidos por OMS y UNICEF, 1.700 millones de personas carecían de servicios básicos de higiene de manos en su hogar; entre ellas, 611 millones no disponían de ninguna instalación. Por eso la prevención no puede reducirse a pedir hábitos: necesita agua fiable, jabón, instalaciones accesibles y mantenimiento en casas, escuelas y espacios públicos. [4]

Como contamos al hablar de reducción del riesgo de desastres, prepararse también es cuidar los servicios básicos. El mensaje de este día cabe en una frase: lavarse las manos ayuda; garantizar que todos puedan hacerlo es salud pública.

Fuentes

  1. Global Handwashing Partnership. Global Handwashing Day. Fecha y propósito de la jornada.
  2. Ejemot-Nwadiaro RI et al. Hand-washing promotion for preventing diarrhoea. Cochrane (2021). 29 ensayos; búsqueda hasta enero de 2020.
  3. Ross I et al. Effectiveness of handwashing with soap for preventing acute respiratory infections in low-income and middle-income countries. The Lancet (2023). DOI: 10.1016/S0140-6736(23)00021-1.
  4. OMS y UNICEF. Guías de higiene de manos en entornos comunitarios y nota de presentación, 15 de octubre de 2025. Recomendaciones y datos de acceso de 2024.
  5. CDC. About Handwashing. Técnica y momentos clave.
  6. CDC. Hand Sanitizer Guidelines and Recommendations (2024). Alcohol, suciedad visible y diferencias con el jabón.
  7. CDC. How to Prevent Norovirus (13 de enero de 2025).