Insulina oral y diabetes tipo 1: qué enseña el ensayo POInT

30/11/2025

Insulina oral y diabetes tipo 1: qué enseña el ensayo POInT

30 de noviembre de 2025

¿Se puede enseñar al sistema inmunitario a no atacar las células que fabrican insulina? Esa es la idea que puso a prueba POInT, un ensayo europeo con 1.050 niños con riesgo genético elevado de diabetes tipo 1. Su resultado principal fue negativo: la insulina oral no evitó la aparición de los marcadores de autoinmunidad estudiados. Sin embargo, aparecieron señales que merecen investigarse en grupos genéticos concretos. No es una prevención demostrada, ni una alternativa a la insulina que necesitan las personas con diabetes. [1]

Una enfermedad que comienza antes de los síntomas

En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario ataca las células beta del páncreas, que producen insulina. Antes de que aparezcan los síntomas pueden detectarse autoanticuerpos: señales de que esa respuesta contra el propio organismo ha comenzado. La insulina es uno de los blancos de ese ataque. [1]

La propuesta de POInT no consistía en bajar el azúcar con una pastilla. Buscaba favorecer la tolerancia inmunitaria mediante la exposición a insulina por vía oral, antes de que aparecieran autoanticuerpos. Conviene distinguir esta estrategia experimental del tratamiento de la diabetes ya diagnosticada. La relación entre intestino y organismo también ayuda a entender por qué la vía de administración importa, como explicamos al recorrer el aparato digestivo. [1]

Qué hicieron los investigadores

El estudio, publicado en The Lancet, incluyó centros de Alemania, Polonia, Suecia, Bélgica y Reino Unido. Tras analizar el riesgo genético de 241.977 recién nacidos, se asignó al azar a 1.050 lactantes a recibir insulina oral o placebo. Comenzaron entre los cuatro y siete meses de edad y recibieron una dosis diaria, que aumentaba progresivamente, hasta los tres años. El seguimiento llegó a una edad máxima de seis años y medio. Familias e investigadores desconocían qué tratamiento recibía cada niño. [1]

El objetivo principal era comparar la aparición de dos o más autoanticuerpos de los islotes pancreáticos o de diabetes. También se estudió, como resultado secundario, la aparición de diabetes o de alteraciones de la glucosa. [1]

El resultado principal: no se demostró prevención

El desenlace principal apareció en 52 participantes del grupo de insulina, aproximadamente el 10%, y en 46 del grupo placebo, alrededor del 9%. La diferencia no fue estadísticamente significativa: razón de riesgos de 1,12, con un intervalo de confianza del 95% entre 0,76 y 1,67. Por tanto, el ensayo no permite afirmar que la insulina oral prevenga la diabetes tipo 1 en estos niños. [1]

Tampoco hubo una diferencia significativa en el conjunto de participantes para el resultado secundario de diabetes o alteraciones de la glucosa: 18 casos con insulina frente a 24 con placebo. Un número menor por sí solo no demuestra un beneficio. [1]

La genética abre una pregunta, no una recomendación

Los análisis por subgrupos previstos en el estudio encontraron respuestas distintas según una variante del gen INS, relacionado con la insulina. En los niños con el genotipo CC de la variante rs1004446 se observó una menor aparición de diabetes o alteraciones de la glucosa con el tratamiento. En quienes tenían los genotipos CT o TT, en cambio, aumentó el desenlace principal de autoinmunidad o diabetes. [1]

Es una señal importante en ambos sentidos. No basta con destacar el grupo que parece beneficiarse y olvidar el otro. El ensayo no estaba diseñado con potencia suficiente para establecer la eficacia en cada subgrupo, por lo que hacen falta estudios específicos que confirmen estos resultados. También se observó una progresión más lenta hacia la diabetes entre quienes desarrollaron autoanticuerpos, pero ese análisis exploratorio no convierte el resultado principal negativo en positivo. [1,2]

Seguridad y límites

Los acontecimientos adversos graves afectaron a una proporción similar de participantes: 17,0% con insulina y 16,3% con placebo. Las mediciones de glucosa muy baja fueron infrecuentes en ambos grupos. Se registraron más trastornos del oído y del laberinto en el grupo de insulina; una muerte en ese grupo fue considerada ajena al medicamento por una revisión independiente. Estos datos no equivalen a garantizar ausencia de riesgos ni seguridad durante toda la vida. [1]

POInT deja una lección útil: un ensayo puede no alcanzar su objetivo y aun así orientar nuevas preguntas. La prevención de la diabetes tipo 1 podría necesitar estrategias adaptadas al perfil genético, pero esa posibilidad requiere confirmación. La insulina oral estudiada sigue siendo una estrategia de investigación; este ensayo no justifica usarla por cuenta propia ni sustituir un tratamiento prescrito.

Fuentes

  1. Ziegler A-G y colaboradores. Ensayo POInT: eficacia de la inmunoterapia con insulina oral en niños con riesgo genético de diabetes tipo 1. The Lancet, 2025; 406: 2564-2576. Publicación en línea: 11 de noviembre de 2025. DOI: 10.1016/S0140-6736(25)01726-X. Texto completo abierto en el repositorio de la Universidad de Múnich.
  2. Universidad de Lund. Insulina oral y progresión de la diabetes en algunos niños de riesgo elevado. Comunicación institucional sobre POInT, 17 de noviembre de 2025.

Contenido divulgativo. No sustituye el consejo médico ni una valoración individual.

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