En el verano de 1924, en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Jena (Alemania), el psiquiatra Hans Berger registró por primera vez la actividad eléctrica del cerebro humano a través del cráneo abierto de un paciente. Fue el origen del electroencefalograma (EEG). En esta entrada de Retrociencia repasamos qué buscaba Berger, qué cuentan sus diarios de aquellas semanas y por qué tardó cinco años en publicarlo.

Un psiquiatra que buscaba una base física para lo psíquico

Berger (1873-1941) pasó toda su carrera profesional en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Jena. Según la revista Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, se doctoró en 1897 y fue profesor de neurología y psiquiatría desde 1919. En sus primeros trabajos esperaba hallar la base fisiológica de los fenómenos psíquicos (sobre otros trastornos del cerebro y la mente, en el blog tienes «Causas y tratamiento de la esquizofrenia»). Los resultados le decepcionaron y se volcó en estudiar la actividad eléctrica del cerebro.

La revista Clinical Epileptology describe un proceso largo, en el que, según sus diarios, se alternaban los éxitos y la resignación. Berger desarrolló durante años casi por su cuenta un dispositivo para registrar la actividad cerebral humana.

Del diario de 1924

Los diarios que cita esa revista permiten seguir las semanas previas. El 2 de junio de 1924, Berger anota la idea de buscar corrientes en la corteza cerebral de personas a las que se había practicado una trepanación paliativa. El 14 de junio escribe que ha vuelto a pensar en repetir esas investigaciones en personas con defectos en el cráneo, y que prepara todos los aparatos.

En julio de 1924 llegó el registro que Berger consideró la primera derivación de la actividad cerebral en una persona. Así lo dio él mismo en su publicación de 1929, según el artículo. El paciente era un joven de 18 años, operado de un tumor cerebral, elegido por Berger como sujeto ideal.

Entre la idea de junio y aquel registro de julio pasaron pocas semanas. Hasta la publicación pasaron más de cuatro años.

La publicación de 1929

Berger llamó a su registro «Elektrenkephalogramm», por analogía con el electrocardiograma. Lo publicó en 1929 en el artículo «Über das Elektrenkephalogramm des Menschen», en el Archiv für Psychiatrie und Nervenkrankheiten. Lo abre explicando que, ya en sus últimos años de instituto, le interesaba la relación entre los procesos corporales y los mentales, y que un libro de Schroeder van der Kolk, Seele und Leib, encontrado entre los libros de su madre, le entusiasmó con la cuestión.

Describió ondas a las que llamó alfa y beta con letras del alfabeto griego. El fisiólogo Edgar Adrian propuso llamar «ritmo de Berger» al ritmo alfa que desaparece al abrir los ojos, y «ondas de Berger» a todas las ondas del EEG, pero Berger lo rechazó. Con los años, el EEG se convirtió en una herramienta de diagnóstico neurológico, en especial para la epilepsia.

Una parte incómoda de la historia

Tras la llegada de los nacionalsocialistas al poder en 1933 se aprobó en Alemania una ley sobre esterilización forzosa de personas consideradas «hereditariamente enfermas». La clínica de Jena notificaba casos a los tribunales de salud hereditaria. El tribunal de Jena ordenó al menos 2.724 esterilizaciones solo hasta finales de 1935. Los afectados podían recurrir, y la decisión final correspondía al tribunal superior (Erbgesundheitsobergericht). Berger trabajó en ese tribunal superior a partir de 1936. Por esa actividad, la clínica de Jena dejó de llevar su nombre en 2022. La misma fuente subraya que su invención sigue siendo un hito del diagnóstico neurológico.

Para saber más sobre cómo trabaja el cerebro, en el blog tienes «¿Cómo se almacenan los recuerdos en el cerebro?».

Fuentes

  • J. R. Lemke, G. Kluger y G. Krämer, «Hans Berger und 100 Jahre Elektroenzephalogramm», Clinical Epileptology, publicado el 24 de febrero de 2024. Springer Nature Link.
  • «Hans Berger (1873-1941), Richard Caton (1842-1926), and electroencephalography», Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry 2003; 74: 9. JNNP.
  • Universidad de Jena, Sammlungsportal, «Dem Hirnstrom auf der Spur» (2022). Sammlungsportal.