Joseph Lister y el ácido carbólico: el caso del 12 de agosto de 1865
12/08/2023
Joseph Lister y el ácido carbólico: el caso del 12 de agosto de 1865
12 de agosto de 2023
El 12 de agosto de 1865, un niño llamado James Greenlees ingresó en el Glasgow Royal Infirmary con una fractura abierta de la pierna tras ser atropellado por un carro. Lo trató Joseph Lister, profesor de cirugía de la Universidad de Glasgow, con un método nuevo, el método antiséptico: limpiar la herida y cubrirla con ácido carbólico para destruir los gérmenes. En esta entrada de Retrociencia repasamos qué razonó Lister y qué publicó dos años después.
Un problema: las heridas que supuraban
En la cirugía de mediados del siglo XIX, una fractura en la que el hueso atravesaba la piel solía acabar en infección y, con frecuencia, en amputación. Lister había llegado a la conclusión de que la supuración se debía a la descomposición de la sangre o del suero retenidos en la herida, provocada por el contacto con el aire.
La duda era cómo evitarla. Se creía que el oxígeno era el agente de la putrefacción, y era imposible excluirlo de una herida. Lister cuenta en 1867 que el cambio llegó con los trabajos de Louis Pasteur (puedes repasar sus experimentos en «Dos milenios de generación espontánea: de Aristóteles a Pasteur»): la capacidad séptica del aire no dependía del oxígeno ni de ningún gas, sino de organismos diminutos suspendidos en él, cuya fuerza venía de estar vivos. Si era así, pensó, se podía evitar la descomposición sin excluir el aire, aplicando un material capaz de matar esas partículas.
El ácido carbólico
El material que eligió fue el ácido carbólico o fénico, al que describió como el antiséptico más potente conocido en aquel momento. Lo aplicó primero en fracturas abiertas. Según su relato, en los primeros casos no se atrevió a usarlo a plena concentración, pero la experiencia le enseñó que se podía introducir el ácido puro en todos los recovecos de la herida con un trozo de trapo sujeto con pinzas, siempre que después se mantuviera la zona protegida de la descomposición.
El primer método que publicó usaba un trozo de hilas empapado en ácido, que cubría algo de piel sana y se tapaba con una cápsula de estaño. Se levantaba a diario para tocar la superficie con más antiséptico. Más adelante mejoró el sistema con una pasta de blanco de España (carbonato de cal) mezclada con una solución del ácido.
La publicación de 1867
Lister tardó más de año y medio en publicar. El 16 de marzo de 1867 apareció en The Lancet el primero de una serie de artículos, al que siguieron los días 23 y 30 de marzo y el 27 de abril. En julio de 1867 se añadió un quinto, sobre abscesos. Según el análisis histórico de la serie, el primer artículo incluía el caso de James Greenlees y otros tres, y los casos descritos empezaban con su ingreso el 12 de agosto de 1865. Lister explicaba que había esperado para refinar y validar el método con más casos.
En septiembre de 1867 el British Medical Journal publicó un resumen de su experiencia. Contó que sus dos grandes salas de accidentes estaban entre las más insalubres del hospital y que él se avergonzaba de tener que mencionar con tanta frecuencia la gangrena hospitalaria y la piemia. Desde que aplicaba el tratamiento antiséptico en toda su extensión, escribe, durante los últimos nueve meses no había aparecido en esas salas «un solo caso» de piemia, gangrena hospitalaria o erisipela.
Qué no se sabía todavía
El razonamiento de Lister se apoyaba en los experimentos de Pasteur sobre putrefacción. El propio Lister presenta su práctica como una técnica en perfeccionamiento: dice que la parte del tratamiento que protege la herida en los primeros días había mejorado mucho en las últimas semanas. Y describe que el ácido estimula la superficie de la herida, de modo que hace falta que se forme una costra protectora.
Si te interesan las bacterias que Lister combatía sin conocerlas bien, en el blog tienes una introducción en «Microorganismos II – Las bacterias».
Fuentes
- J. Lister, «On a new method of treating compound fracture, abscess, etc.», The Lancet, 23 de marzo de 1867 (serie iniciada el 16 de marzo). The Lancet.
- J. Lister, «On the antiseptic principle in the practice of surgery», British Medical Journal, 21 de septiembre de 1867. BMJ.
- «Joseph Lister and the performance of antiseptic surgery», PubMed Central.
- Royal College of Physicians and Surgeons of Glasgow, «The Case of James Greenlees».

