Un ensayo clínico publicado en NEJM Evidence estudió una forma de inmunoterapia oral para niños con alergia al cacahuete que podían tolerar cantidades relativamente altas antes de reaccionar. El tratamiento aumentó la cantidad que muchos participantes podían ingerir sin síntomas. Sin embargo, los resultados corresponden a una población concreta, bajo seguimiento médico, y no convierten la mantequilla de cacahuete en un tratamiento que una familia pueda iniciar por su cuenta.
Una alergia con un umbral alto
El estudio incluyó a 73 niños de entre 4 y 14 años. Una prueba de provocación oral supervisada había confirmado reacciones a cantidades comprendidas entre 443 y 5.043 miligramos de proteína de cacahuete. Este umbral distingue a estos participantes de quienes reaccionan a cantidades mucho menores: no eran niños sin alergia, pero tampoco representaban todo el espectro de la enfermedad.
Los investigadores los asignaron al azar a dos grupos: 38 recibieron inmunoterapia oral con mantequilla de cacahuete comercial y 35 continuaron evitando el alimento. La comparación permitía separar el efecto del tratamiento de los cambios que podían producirse sin él.
Un tratamiento acompañado, no una receta doméstica
El programa consistía en ingerir cantidades diarias y aumentarlas gradualmente durante unos 18 meses. Aunque las tomas habituales se hacían en casa, los aumentos de dosis se realizaban bajo supervisión médica en el centro del estudio. El uso de un alimento comercial no elimina la necesidad de seleccionar a los pacientes, evaluar las reacciones y establecer un plan de seguridad.
Al finalizar el tratamiento, se hizo otra provocación oral para medir cuánto cacahuete toleraban. El objetivo principal era tolerar un aumento de al menos dos niveles de dosis respecto al inicio o alcanzar 9.043 miligramos de proteína de cacahuete. No consistía simplemente en preguntar a las familias si sus hijos parecían mejorar.
Qué observaron y qué estimaron
Completaron esa prueba 32 de los 38 niños del grupo tratado y 30 de los 35 del grupo de evitación. Los 32 tratados toleraron la cantidad máxima, aproximadamente nueve gramos de proteína. En el grupo de evitación, solo tres de los 30 alcanzaron esa cantidad; otros tres toleraron un aumento de al menos dos niveles.
El análisis principal utilizó un método estadístico previsto para los resultados que faltaban. Estimó que el 100 % del grupo tratado y el 21 % del grupo de evitación cumplían el objetivo principal. Estas cifras no significan que todos los niños inicialmente asignados al tratamiento completaran la prueba. Distinguir el resultado observado de la estimación evita exagerar el alcance del ensayo.
La respuesta tras interrumpir el tratamiento
Los tratados que toleraban nueve gramos continuaron consumiendo cacahuete durante 16 semanas y después lo evitaron durante ocho. En la prueba final, 26 de los 30 que regresaron seguían tolerando nueve gramos. Al contar a todos los participantes asignados inicialmente, esa respuesta sostenida correspondía al 68,4 % del grupo tratado, frente al 8,6 % del grupo de evitación.
La respuesta después de ocho semanas sin tratamiento es relevante, pero no demuestra que la alergia haya desaparecido para siempre. El seguimiento era limitado y no permite garantizar una tolerancia permanente.
Seguridad y límites
No se notificaron acontecimientos adversos graves. Según el NIAID, ningún niño necesitó adrenalina durante las tomas domiciliarias, aunque uno la recibió durante una visita supervisada. Estos datos describen lo sucedido en el ensayo; no son una garantía de ausencia de riesgo fuera de sus condiciones.
El número de participantes fue pequeño y faltaron algunas pruebas de seguimiento. Los resultados no deben trasladarse a otros alimentos, a todas las edades ni a personas que reaccionan a dosis muy bajas. La inmunoterapia oral requiere valoración especializada: exponerse al cacahuete sin ese control puede provocar una reacción alérgica grave.
Fuentes
Sicherer SH y colaboradores. Randomized Trial of High-Dose, Home-Measured Peanut Oral Immunotherapy in Children with High-Threshold Peanut Allergy. NEJM Evidence, publicado el 10 de febrero de 2025. DOI: 10.1056/EVIDoa2400306.
Comunicación del NIAID, 10 de febrero de 2025.




