Vacuna del herpes zóster y corazón: una asociación que merece estudio

30/08/2026

Vacuna del herpes zóster y corazón: una asociación que merece estudio

30 de agosto de 2026

La vacuna recombinante frente al herpes zóster se asoció con una menor carga de enfermedad cardiovascular que la vacuna de virus vivos atenuados en un estudio publicado el 26 de agosto de 2026 en Nature Medicine. El análisis aprovechó el cambio de una vacuna a otra en Estados Unidos. Es una señal que merece investigación, no una prueba definitiva de protección cardíaca. [1]

Comparar vacunas, no vacunados con no vacunados

El herpes zóster aparece cuando se reactiva el virus que causa la varicela. Al estudiar posibles efectos de su vacuna, comparar a personas vacunadas con no vacunadas puede introducir un sesgo: quienes se vacunan también pueden cuidar más su salud de otras formas. [1]

Los investigadores intentaron reducir ese problema con un experimento natural. Compararon a adultos de 60 años o más vacunados entre abril y septiembre de 2017, casi todos con la vacuna viva atenuada, con otros vacunados en los mismos meses de 2018, cuando predominaba la recombinante. Emparejaron 36.460 personas de cada grupo según sus características registradas. [1]

Qué significa el resultado

El desenlace principal reunía cardiopatía isquémica, insuficiencia cardíaca e ictus isquémico durante siete años. En el grupo que recibió principalmente la vacuna recombinante, la medida de carga cardiovascular fue un 9 % menor: la razón del tiempo medio restringido perdido fue de 0,91, con un intervalo de confianza del 95 % de 0,88 a 0,95. [1]

Esa medida combina cuándo aparecen los diagnósticos y cuánto tiempo se pierde libre de ellos. No significa que cada persona reduzca un 9 % su riesgo de infarto ni que haya nueve puntos porcentuales menos de enfermedad. [1]

La asociación se observó para cardiopatía isquémica e insuficiencia cardíaca en ambos sexos. Para ictus isquémico fue significativa en hombres, no en el conjunto de participantes. Además, la diferencia se fue atenuando con el tiempo. [1]

Una asociación con límites

El estudio utilizó historias clínicas electrónicas, no asignó las vacunas al azar. Aunque el diseño y los análisis de control reducen algunas explicaciones alternativas, no pueden descartar cambios entre los grupos en factores no registrados, como hábitos de vida o condiciones sociales. Tampoco comparó directamente la vacuna recombinante con no vacunarse. [1]

Los mecanismos siguen sin estar claros. Los autores plantean que podrían intervenir cambios inmunitarios, pero esa explicación es una hipótesis, no un mecanismo demostrado por este análisis. [1]

El trabajo respalda hacer ensayos clínicos y estudios de mecanismos para comprobar si existe un efecto cardiovascular. No convierte la vacuna del zóster en un tratamiento probado para prevenir infartos ni sustituye el control habitual de los factores de riesgo cardiovascular.

Imagen: ilustración conceptual generada con IA; no representa datos del estudio.

Fuente

[1] Corsi-Zuelli F y colaboradores. Recombinant shingles vaccination and the risk of cardiovascular events. Nature Medicine, 26 de agosto de 2026. Artículo original.

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