El mundial de fútbol de este 2022 tiene lugar en Catar. Este país tiene una cultura muy arraigada relacionada con los dromedarios. Estos animales son el hospedador natural del MERS-CoV, un virus descubierto en 2012 y con una letalidad del 35%. Entre los síntomas más comunes se encuentran la fiebre, tos y neumonía.

La celebración del mundial hace que un país pequeño pueda duplicar su población en cuestión de días. El turismo asociado a esta masiva llegada de visitantes tiene una oferta muy atractiva en lo referido a dromedarios. El contacto cercano con estos animales es la principal causa de infección. De hecho, el contagio de persona a persona es poco frecuente.

Catar tiene la media de estos animales por kilómetro cuadrado más alta de los países del golfo pérsico. Además, la prevalencia del MERS-CoV en camellos adultos allí está entre el 98% y el 100%. Es decir, prácticamente todos los dromedarios allí tienen MERS-CoV.

Además, no hay vacunas o antivirales específicos aprobados frente a la enfermedad causada por el MERS-CoV. Esta enfermedad consiste en una neumonía severa y fallo renal con una mortalidad del 35% en seres humanos.

Algunas informaciones han apuntado a que algunos jugadores franceses han contraído la «gripe del camello», haciendo referencia al MERS-CoV. Sin embargo, no ha trascendido información que confirme esto. Podría deberse a resfriados comunes, algo más probable. Mientras no haya un resultado por PCR que lo confirme, es pronto para concluir nada.